Fotos : Daniel Alder y Manuel LopezHa sido una de las semanas mas interesantes de este año. Una gira en Honduras por grupos de niños y niñas que trabajan. Una realidad que le cuesta a muchos entender. Escuchamos y leemos sobre el trabajo infantil en el mundo, lo vemos en la televisión, pero es una de esas otras realidades lejanas. Un amigo norteamericano me preguntó al respecto y no lo entendió. ¿Como puede pemitir un padre que sus hijos trabajen? me pregunta. ¿Como es posible? Le doy la razón. En su país que los niños trabajen como obreros es un concepto lejano.

La gira fue organizada por
Save The Children, Reino Unido, que junto a otras organizaciones, han organizado a los niños trabajadores en distintas regiones y han creado lo que llaman “Centros de La Niñez”, convenciendo a los padres de estos niños obreros que les dejen visitar los centros por dos o tres horas diarias para que por esas horas puedan tener un poco de educación y de infancia. Que puedan dibujar, aprender a leer y aprender sobre sus derechos.
Comenzamos en
San Lorenzo, Departamento de Valle; Niños y niñas que trabajan en las salineras. “Es uno de los trabajos mas difíciles” me dice uno de los organizadores del
concierto. Me cuesta imaginar a estos chiquitos con palas bajo el sol ardiente del sol de Honduras. Entre el publico también están los que trabajan como pescadores. Otros son recolectores de curiles (un tipo de ostras) y niñas y niños que trabajan en las cercanas plantaciones de melones.

Robyn Braverman, Directora de la organización en Honduras, me ha contado como el soñar con una vida mejor no es parte de la vida de muchos de ellos. El aprender a soñar es parte de la educación que se les da en estos centros. Enseñarles y hacerles entender que tienen derecho a soñar y a tener un futuro mejor. El programa EDUCATODOS también participa en este esfuerzo y se encarga de darles la oportunidad de una educación formal. Se les repite constantemente que la educación es la única salida y deben aprovechar la oportunidad que el programa les ofrece.
Les canto mis canciones del CD “Para Los Chiquitos”. Participan y cantan conmigo y la pasamos muy bien. Después converso un poco con ellos y me cuentan algunas cosas de sus vidas. Viendo a estos chiquitos cantar y acompañarme en las canciones nadie adivinaría que vuelven al arduo trabajo de las salineras y los campos meloneros.

En La Ceiba el grupo es mas pequeño y hay mas jóvenes. Decido cantar y conversar con ellos entre canciones. Al comienzo son tímidos pero poco a poco van soltando el retraimiento y me hacen preguntas. Les cuento sobre mi vocación y sobre la importancia de insistir en lo que uno sueña. Me preguntan sobre la felicidad y hablo sobre la felicidad como un camino y no un fin. Me preguntan sobre mi infancia y mis inicios y les hablo sobre mis sueños a su edad. Me impresiona el testimonio de uno de los orientadores, un ingeniero agrónomo. ; “Yo fui uno de ustedes, puedo decir que a pesar de que estuve en la escuela nunca tuve un recreo ni gocé de jugar a la salida de clases. Iba a la escuela descalzo. Al sonar la campana del recreo salía corriendo a mi casa, a traer una pana que mi mamá me tenía lista para vender tajaditas (tajadas de banano verde frito) a los mismos niños de la escuela durante el recreo. Lo mismo hacía cuando tocaban el timbre de salida.”

En San Pedro Sula actúo para un grupo de adolescentes trabajadores. Vienen de una de las colonias mas violentas de la ciudad. Resultan mucho mas conversadores y muy buen público para mis canciones. Al final me hacen un bonito reconocimiento y presentan una pequeña obra de teatro sobre las luchas que han librado par encontrar un lugar en su colonia para recibir sus clases de secundaria. La historia que cuentan a la vez que me da rabia, me infunde un gran respeto por estos jóvenes y su certeza de que la educación es la única manera de salir de lo que hasta ahora han conocido. Cuesta entenderlo; El grupo tenia quien les diera las clases pero en su colonia no lograban conseguir un local. Enfrentaban todo tipo de dificultades. En uno de ellos quisieron explotarlos obligándoles a vender números de una lotería. En otro entraban y salían los borrachos de una cantina cercana a interrumpir las clases. Por fin consiguieron la sala de una iglesia que hasta ahora los sigue apoyando. Allí reciben clases nocturnas después de salir de sus trabajos.
Naturalmente esto genera todo tipo de preguntas ¿Cómo es posible que
sea tan difícil educarse en un país? ¿Quién tiene la culpa? La culpa la vas encontrando en la historia de la corrupción. En como los gobiernos han destinado lo que debería haber ido a la educación de nuestros niños y jóvenes a los bolsillos de unos pocos. A alimentar una burocracia inoperante. La culpa también la tenemos todos como sociedad. No se termina de sentir una verdadera voluntad política para resolver un problema tan complejo. A estas alturas cuesta cada vez mas remendar las heridas de tantos años. El esfuerzo de estos jóvenes por educarse y de los voluntarios que trabajan en lo centros es heroico y es una gran lección. En medio de sus dificultades me llenan de esperanza y de alguna forma me enseñan a mi mismo a no perderla.

Nueva Arcadia, Copán
“Todos los niños que ves aquí trabajan para una sola industria” me dice uno de los voluntarios de la deprimida comunidad de Nueva Arcadia, Copan. “La coheteria”, fabricación de petardos y juegos pirotécnicos. Estos niños y niñas trabajan en una especie de maquila que se distribuye por todo el pueblo. Unos colocan la pólvora otros las mechas etc., El lugar huele a pólvora y los niños y sus familias la respiran a diario. Es además un trabajo muy peligroso. Ha habido muchos accidentes y niños y niñas quemadas porque las fabricas están en sus propias casas, a veces cerca de donde se cocina con leña.
Sin embargo, el centro de la niñez en Nueva Arcadia esta hecho de amor y con amor.
El local está decorado con el arte de los niños que además de recibir educación sobre sus derechos dibujan y hacen manualidades. Al frente, un muro que celebra los derechos de los niños y la esperanza de un futuro mejor.

El Concierto esta vez será en la plaza del pueblo, debajo de un hermoso árbol de ceiba. Me resulta mas que simbólico hacer el concierto para estos niños bajo el árbol sagrado de los mayas. Los organizadores invitan también a la escuela del lugar. Los niños resultaron muy bien portados y la canción “El Tigrillo” resulta todo un éxito de participación.
Aquí también el alma se me llena de preguntas por no decir de lágrimas; ¿Que futro le espera a esta niñez de una comunidad deprimida de mi país donde mas de la mitad de los hombres se han ido “mojados” para el norte? ¿Será que desde pequeños ya están soñando con un futuro mejor en un país que no es el de ellos, o esta oportunidad que tienen de educarse y de saber sus derechos les permitirá otras posibilidades?
Estos niños y niñas de mi país solo son parte de los millones de niños que en el mundo tienen que trabajar para ayudar a sostener a sus familias. Muchos trabajan solo parte del tiempo en apoyo a sus economías familiares, pero hay muchos que no solo trabajan todo el dia si no que tambien hacen trabajos peligrosos en los cuales son vulnerables a todo tipo de explotación.
Anteriormente en nuestras comunidades los adultos se sentían responsables por los niños de la aldea; Los padres permitían que los viejos y los adultos del pueblo llamaran la atención de sus niños si se portaban mal, de corregirlos y aconsejarlos. Los adultos eran los tios y tias de todos los niños del pueblo. El mundo sigue siendo una aldea y seguimos siendo responsables por nuestros niños pero hemos perdido ese aspecto de nuestra humanidad en el camino. Los niños del mundo son nuestros. Solo nosotros somos responsables de ellos. ¿ Si estos no son nuestros niños y niñas a quien pertenecen?
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Gracias a : Save The Children Reino Unido, Robyn Braverman y personal por acercarme a los niños y niñas que trabajan de mi país. A los niños y niñas por recibirme y compartir sus historias . A los voluntarios que hacen posible que funcionen los Centros de La Niñez . A Manuel, y a Mickey de CN Records y a todo el equipo que hizo esta gira posible.