
El Sr. Alcalde de Colinas, Departamento de Santa Bárbara en Honduras, me invitó a ofrecer un concierto en la plaza del pueblo. Como suele ser en estos lugares, fue una experiencia bonita. Hay que sumar el hecho de que me gusta mucho actuar en estas comunidades. La gente es cariñosa y agradecida de que lleguen artistas a la comunidad.
Resulta que un conocido Colineño , don José Francisco Perdomo “Don Chico” es la persona que me enseñó mis primeros rudimentos de Caramba (instrumento llamado "quijongo" en Costa Rica y familia del "berimbau" Brasileño). Hace muchos años, sabiendo de mi interés en la caramba, aprovechó un viaje a La Ceiba para conversar y darme un par de clases, me enseñó a escucharel sutíl zumbido que es el que lleva la melodía y de paso me regaló mi primera caramba.
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Encontrarme con él en su querida Colinas fue un gusto y pronto lo invité a que subiera al escenario con su caramba. La Caramba no es un instrumento fácil de escuchar. La gente tiende a escuchar solo el toque de “el palito” contra la cuerda, de manera que piensa que es un instrumento monótono y aburrido. Sin embargo, lo que hay que escuchar es el zumbido que emite “el guacal” cuando se toca. La melodía la da el que la toca abriendo y cerrando con la mano el espacio acústico en el guacal cada vez que se toca la cuerda con el palito.

Me preguntan mucho sobre el origen de la Caramba. A veces se dice que es indígena, sin embargo no es actualmente parte de la cultura Lenca, ni de la Maya-Chortí, que son las culturas indígenas de occidente; La mayoría de los musicólogos están de acuerdo en que es de origen africano y fue traída por los esclavos que vinieron a trabajar en las minas durante la colonia.

Colinas es parte de una región en la cual se establecieron durante la colonia muchas familias sefarditas. Sé que en las comidas tradicionales de la región aún hay influencias de esa cultura, sin embargo sería muy interesante saber si hay otras manifestaciones culturales, historias y leyendas que relacione a esta gente con sus antepasados
Lo único que lamento en estas actuaciones es tener que salir tan pronto. Un lugar como Colinas bien vale la pena un par de días o mas para conocer la gente, saborear las comidas y el café, escuchar las historias y leyendas de la zona.
Agradezco a la gente simpática de Colinas la invitación y espero volver pronto.